Rare era ya una compañía mitíca desde los tiempos del Spectrum, clásicos como "Sabrewulf", "Knight Lore" o "Jetpac" ya llevaron el sello característico de la compañía británica, es decir títulos en los que gráficos y jugabilidad iban de la mano en cuanto calidad y disfrute del producto. El paso de los microordenadores a las consolas fue traumatico para muchas compañías europeas desarrolladoras de videojuegos ya que muchas de ellas desaparecieron, pero Rare se mantuvo desarrollando títulos para la NES. Sin embargo el gran título de la empresa tendría que esperar hasta la llegada de la Supernintendo, el juego era una puesta al día del clásico personaje de Nintendo Donkey Kong. La genialidad de Rare fue transformar al simio villano que secuestraba a la novia de cierto fontanero bigotudo y se encaramaba en lo alto de un edificio en construcción en un héroe que recorría su isla natal en un plataformas como nunca antes se había visto. Lo primero que llama la atención de este título son sus gráficos, en 1994 nadie esperaba una tecnología como la empleada por la marca inglesa basada en el renderizado de personajes y escenarios en 3D, estos se producian en estaciones de trabajo y luego se pasaban al videojuego, dando un aspecto colorido,nítido y con unas animaciones con una suavidad y rapidez inviables para su época.
El sonido puso a tope el chip de la super, con calidad de cd y la jugabilidad era equiparable a la calidad que Nintendo imprime a sus juegos estrella y que son de sobra conocidos por todos.
Rare tambien respetó el legado del gorila con corbata carmesí y en la intro se hace un homenaje al primer DK, así conocemos a Cranky Kong, que subido en una estructura de acero como en su primer juego pero ya anciano rememora sus mejores tiempos tocando una vieja gramola donde escuchamos el tema del DK original. En la aventura de los simios una raza de lagartos roba el bien más preciado de los Kong, sus reservas de bananas y Donkey y Diddy (una aportación de Rare al universo del juego) comienzan la aventura para recuperar su tesoro más valioso.
Personalmente recomiendo jugar este título con un cable A/V, si teneis una N64 o una Gamecube os vale el que viene, ya que es como mejor vereis el trabajo que Rare llevó a cabo y conseguireis la mayor nitidez posible de la consola.
En cuanto a las fases son una delicia en cuanto a variedad, dificultad y cantidad de secretos ocultos, a destacar las fases de las vagonetas y las submarinas con una música y unos efectos de fondo increíbles. El juego permite grabar partida en determinados puntos y la dificultad es característica de los juegos añejos, es decir, según avanzamos más dificíl se irá poniendo el asunto.
En su época recibió grandes notas y despues ya de 19 años no seré yo el que discuta la calidad de un producto que solo puede ser catalogado de obra maestra.
Se produjeron dos secuelas más, se hicieron versiones para gameboy (bastante buenas, pese a sus limitaciones tecnicas) y la saga ha vuelto a renacer en Wii y 3DS,pero la falta de Rare es la chispa que hizo a este título un indispensable en cualquier juegoteca.





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