sábado, 31 de agosto de 2013

Splatterhouse 2 (1992), el juego más brutal de Megadrive

Corría el año 1992 y el tierno preadolescente que era yo por aquellos tiempos de la Expo ´92 quedó en estado de shock al descubrir un juego tan violento que ahora , visto el paso del tiempo , resulta cuanto menos increíble que llegará a ver la luz en occidente.
El juego en cuestión era el "Splatterhouse 2" (el nombre ofrece exactamente lo que vamos a encontrarnos), producido por Namco (Tekken, Ridge Racer, Pac-Man...¿de verdad que no os suenan?) y que salió para la Megadrive. La primera parte era un pequeño éxito de recreativas que tuvo una versión para PCEngine
(la consola de Nec conocida por estos lares como TurboGrafx y de la que ya hablaremos largo y tendido aquí), pero en la segunda los descerebrados programadores de Namco llevaron a cabo todas sus ideas más sangrientas y grotescas que se les pasó por la cabeza (bien por ellos y por nosotros).
El título es un refrito de clásicos del terror ochentero, añadimos un poco de "Posesión Infernal", otro poco de "Viernes 13" y algo de Lovecraft que queda muy bien.
La historia nos pone en la piel de Rick, que portando la máscara del diablo (que le transforma en un berraco primo de Jason Voorhes) deberá rescatar a Jennifer de las entrañas de una siniestra mansión en lo más profundo del bosque, destripando, aplastando y reventando criaturas que más parecen trozos de carne babeantes que pobres infelices condenados a una muerte en vida.
El juego es muy bruto para la época, la sangre es verde (para no herir sensiblidades) pero todo lo demás esta ahí. Buena prueba de lo gore y bestia que es lo encontramos concentrado en el final boss de la segunda fase, bebes ahorcados que nos vomitan una baba verde asquerosa y a los que vamos finiquitando con una señora motosierra a lo Leatherface. O el Boogeyman, jefe clásico de esta saga, un maromo con saco de patatas en la cabeza (¡hombre! como cierto paletorro del Resident Evil 4) que en vez de manos porta dos motosierras para rascarnos la espalda.

 Su gore (nada habitual en Megadrive y una versión impensable para cualquier consola de Nintendo , que si tuvo un título de la saga para la famicom aka Nes pero en versión superdeformed y en plan graciosilla)sigue siendo uno de sus mayores reclamos.
 Salió una tercera parte para Megadrive que solo disfrutaron los japos y los americanos.En 2010 se hizo un remake para Xbox360 y PS3, se trata de un Hack´n´slash normalito, cuyo mayor atractivo es que se pueden desbloquear los juegos originales.
Descubrirlo es sufrir, garantizado.










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