Posiblemente las generaciones venideras le recordarán por dos de sus papeles, por un lado el agresivo Riddick y sus aventuras espaciales y por otro el Dominic Toeretto de "A todo Gas".
Pocos años después la historia continúa con "Las crónicas de Riddick" donde se abandona la senda marcada por la anterior aventura de supervivencia y se intenta crear una space opera, pero esta vez la apuesta sale mal y la película sufre la incomprensión del público, que no comprende a Riddick como un héroe mesiánico destinado a gobernar una de las mayores amenazas del universo.
Así , el personaje parece condenado al limbo de los proyectos una y otra vez cancelados.Hasta que en 2013 volvemos a disfrutar de este habitante del planeta Furya.
El film nos regala un inicio digno de elogio, parco en palabras, en el cual se agradece ese intento de innovación que nos da la sensación de estar viendo algo diferente, lástima que en en su segunda mitad se recurra a los topicazos como el de la presa que se convierte en cazador o en su último cuarto sea una copia por transformar la cinta en un vago recuerdo de "Pitch Black".
A mi parecer los efectos no son tan horribles como leí en alguna critíca y los actores elegido llegan a ser bastante cargantes (Jordi Mollá tiene bastante peso en la historia pero acabarás odiando lo imbécil que es), Dave Batista hace de él mismo (tío cachas enorme con arma gigante poniendo cara de cabreado) y Katee Sackhoff intenta hacer su propia Ripley, pero la cosa se va al traste cuando nos enseña un pecho y sus frases guarrillas y calenturientas con Riddick desentonan un poco en ambos personajes.





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